Elaboradas conjuntamente con nuestros equipos, reflejan quiénes somos. Son el reflejo del cuidado atento que ofrecemos a las personas mayores tanto en nuestros centros como en sus domicilios, pero también de nuestro funcionamiento dentro de nuestros equipos y de nuestras relaciones con los demás, familias y allegados, etc.
Al igual que nuestros cinco sentidos, nuestros cinco valores guían nuestras acciones cada día.
Cada uno de ellos expresa una faceta fundamental de nuestra profesión y de nuestra forma de ejercerla.
Constituyen una base común para una comunidad de mujeres y hombres al servicio de las personas mayores y sus familiares.
EXPERIENCIA EN EL CUIDADO DE PERSONAS
Más allá de la destreza, nuestra profesión adquiere una dimensión más amplia cuando nuestros equipos combinan conocimientos técnicos, experiencia y humanidad con el único objetivo de garantizar el bienestar de nuestros residentes y sus familias.
UN ESPÍRITU PIONERO
Los residentes y sus familias están cambiando y esperan algo más que un servicio mínimo. Tenemos que ser capaces de innovar, de sorprender y de ofrecer algo más que un servicio estándar.
CONFIANZA COMPARTIDA
Nada es posible, en lo que respecta a los seres humanos, sin una confianza mutua.
Debe ser plena y completa, innegociable, inquebrantable y recíproca; el resultado de un compromiso inquebrantable.
EMOCIONES SINCERAS
Cuando la vida cambia, es fundamental aceptar cada emoción con sencillez y un espíritu siempre positivo.
Porque nada importa más que la autenticidad.
CONSIDERACIÓN HACIA LOS DEMÁS
Anteponer a los demás a nosotros mismos, estar siempre disponibles, atentos y llenos de empatía, de forma natural, como un sexto sentido para una humanidad total y genuina.